El régimen de visitas es un acuerdo o una orden judicial que establece las visitas que un progenitor o familiar no custodio puede tener con un menor. El régimen de visitas se decide en el contexto de un proceso de separación o divorcio, o en un caso de guarda y custodia.
El régimen de visitas se basa en el interés superior del menor. Es importante que las visitas se planifiquen de manera que sean beneficiosas para el menor y que sean compatibles con su bienestar y desarrollo. El régimen de visitas puede incluir visitas regulares, vacaciones, fines de semana y cualquier otro acuerdo que sea adecuado para el menor.
El régimen de visitas es decidido por un juez o mediante un acuerdo entre las partes. En algunos casos, un mediador o un terapeuta puede ayudar a las partes a llegar a un acuerdo. Si las partes no pueden llegar a un acuerdo, el juez tomará una decisión basándose en el interés superior del menor.
El régimen de visitas puede ser modificado en el futuro si las circunstancias cambian. Es recomendable buscar asesoramiento legal y psicológico para asegurar que el régimen de visitas sea adecuado para el menor y para garantizar que se cumpla.

